miércoles, 9 de agosto de 2017

SU MIRADA CALLADA

Su amable mirada siempre me ponía nervioso por aquellos días, tan expresivos, tan infinitos; como un relámpago místico que todo lo acariciaba.

Su mirada, era capaz de llenar la inmensidad del océano de mis pensamientos cuando la veía por esos días, pues su mirada tenía un soplo inconfundible de sinceridad, cuando navegaba imponente ante mis ojos rojos; igual o parecido a un toque de ingenuidad...

—Su mirada era callada y bulliciosa a la vez, se podía encontrar en el silencio de mi mente cuando la pensaba—cuando la llamaba entre las olas de un mar quieto, encerrado en generosos pensamientos intrépidos; cuando ella me miraba.

Ahora, su mirada pertenece al enigma de la brisa fría, al hielo que pisa una tarde de lloviznas infinitas... Ahora su mirada no me mira, está encallada; al tropezar con arrecifes de razones que ya no entiendo...



... Su mirada, era capaz de llenar la inmensidad del océano de mis pensamientos; cuando la veía por esos días...


No hay comentarios:

Publicar un comentario